¿Son las mejores marcas las que siempre consiguen el mayor número de ventas y clientes, o no siempre es así? Scott Hebrón nos intenta arrojar un poco de luz sobre por qué las marcas que más venden no son siempre las que mejores coches tienen.

Ahora que, gracias a Internet, se sabe de casi todo y en poco tiempo, se habla mucho sobre la obsolescencia programada, la obsolescencia del diseño y, en general, las técnicas más o menos "sucias" que no pocas multinacionales emplean para obtener más beneficios y anular, eliminar, absorber o directamente borrar del mapa a la competencia. Las marcas que mejor usen esos trucos, que sean capaces de conseguir más dinero con menos esfuerzo y de producir más coches con el menor gasto posible serán las que, al final, logren hacerse más poderosas, abarcar más mercado y obtener más ventas.
Si te has dado cuenta, en toda mi exposición anterior no he usado palabras como calidad, fiabilidad y robustez. No. De hecho cuantas más veces acuda el coche al taller de determinado fabricante, más dinero llegará a las arcas de ese fabricante. Contar esto es impopular, a las marcas no les gusta nombrarlo por cuestiones obvias, y los clientes tampoco quieren oírlo.