Menos de 800 kilos, un diésel de 58 CV y un consumo que casi no se cree. Probamos el AX más austero de la gama para ver hasta dónde llega la economía bien entendida.
Hay coches que se miran por fuera y otros que se leen en la factura de la gasolinera. El Citroën AX 1.5 D First pertenece a los segundos. Lo recogimos en un día de lluvia fina, sin más equipamiento que lo imprescindible, y al llenar el depósito de 43 litros entendimos que habíamos aparcado delante de uno de los pocos coches capaces de cruzar medio país sin pasar casi por el surtidor. No es un coche para presumir. Es un coche para hacer las cuentas.
Pequeño por fuera, justo por dentro
Con 3,53 metros de longitud, 1,56 de anchura y 2,28 de distancia entre ejes, el AX es un auténtico urbano de tres puertas, con una carrocería de líneas limpias y un portón trasero que facilita la carga. El acabado First es el más sencillo de la gama: lo justo para viajar sin sobresaltos. Cinco plazas homologadas, aunque cuatro adultos ya van con holgura justa. El maletero ofrece 265 litros, que se convierten en 660 con el respaldo trasero abatido, un registro muy digno para su talla.
Un diésel de pocas pretensiones
Bajo el capó trabaja un cuatro cilindros diésel de 1.527 cc con 58 CV a 5.000 rpm y un par máximo de 9,7 mkg a 2.250 rpm. No hay que pedirle milagros: acelera con paciencia, pero empuja con una elasticidad sorprendente desde regímenes bajos. Nuestras mediciones coinciden con la ficha oficial: una velocidad máxima de 158 km/h y 13,7 segundos de 0 a 100 km/h. El cambio manual de cinco marchas es suave y bien escalonado, y la dirección, con 3,68 vueltas de volante de tope a tope, es ágil y directa.
Ligero como una pluma
Con apenas 790 kilos en orden de marcha, el AX se mueve con una agilidad que ningún coche más pesado consigue igualar. La suspensión, con eje McPherson delante y brazos tirados con barras de torsión detrás, absorbe con soltura los baches, y la barra estabilizadora, de serie en los diésel, mantiene el coche plano en curva. Los frenos, con discos delante, tambores detrás y asistencia por depresión, son suficientes para un coche tan ligero. Calza neumáticos 155/70 R13, sin pretensiones.
Un consumo de récord
Aquí está el verdadero argumento del AX diésel: los consumos homologados son de 3,6 litros a los cien a 90 km/h, 4,9 a 120 km/h y 5,1 en ciclo urbano. En nuestro uso real rara vez superamos los 5 litros, una cifra que convierte cada depósito en un viaje largo. A cambio, hay que aceptar un motor ruidoso en frío y unas prestaciones más modestas que las de sus hermanos de gasolina.
Lo que nos gustó y lo que no
Nos conquistaron su consumo, su ligereza, su agilidad y un maletero generoso para su tamaño. Menos convincentes nos parecieron el ruido del motor diésel, un equipamiento espartano y unas plazas traseras ajustadas. Pero cuando uno ve los kilómetros que hace con un depósito, el sacrificio se perdona.
Ficha técnica
· Citroën AX 1.5 D First (3 puertas)
Motor Diésel, 4 en línea, 1.527 cc
Potencia 58 CV (42 kW) a 5.000 rpm
Par máximo 9,7 mkg a 2.250 rpm
Cambio Manual, 5 velocidades
Peso en orden de marcha 790 kg
Longitud / anchura 3,525 / 1,555 m
Maletero 265 l (660 l abatido)
Velocidad máxima 158 km/h
0-100 km/h 13,7 s
Consumo 90 / 120 / urbano 3,6 / 4,9 / 5,1 l/100 km
Depósito 43 l
Consumo 9,8
Agilidad 8,5
Maletero 7,5
Confort 6
Prestaciones 4,5
Equipamiento 3,5
Veredicto
El AX 1.5 D First no es el más rápido, ni el más cómodo, ni el más equipado de su clase. Es, sencillamente, uno de los más económicos que se pueden comprar. Ligero, ágil y capaz de cruzar el país con un puñado de litros, es la respuesta perfecta para quien hace muchos kilómetros y quiere gastar poco en cada uno.