Suzuki presenta las nuevas motocicletas GSX-10R y SV-7S

Suzuki anuncia dos importantes novedades en su gama: la nueva GSX-10R, una deportiva de altas prestaciones, y la SV-7S, una naked de nueva generación que recoge el legado de la célebre familia SV.

La GSX-10R combina un potente motor de cuatro cilindros en línea de 999 cm³ y 152 CV con una sofisticada electrónica basada en el Suzuki Intelligent Ride System (S.I.R.S.), que incluye 15 sistemas de asistencia a la conducción -entre ellos el nuevo Slide Control- para ofrecer un alto rendimiento y un control preciso tanto en carretera como en circuito.

La SV-7S interpreta el concepto de naked versátil y accesible, combinando el carácter del motor bicilíndrico en V de 645 cm³ con un nuevo equipamiento tecnológico que incluye acelerador electrónico (ride-by-wire), Suzuki Drive Mode Selector, control de tracción, cambio rápido bidireccional (quick shifter) y conectividad Suzuki Ride Connect+.

GSX-10R: FUN. UNLIMITED.
La nueva GSX-10R, deportiva y versátil, combina un alto rendimiento y tecnologías avanzadas en una motocicleta capaz de adaptarse con naturalidad tanto al uso en carretera como a la conducción en pista. Su potente motor de cuatro cilindros de 999 cm³ permite aprovechar al máximo su potencial en cualquier situación, desde las salidas de fin de semana hasta las sesiones en circuito. La GSX-10R está equipada con un motor que hereda el ADN de numerosos éxitos en los campeonatos de Superbike y en las carreras de resistencia, combinado con una parte ciclo de excelencia, suspensiones refinadas y un paquete electrónico de última generación.

El diseño, agresivo y enfocado al rendimiento, se caracteriza por soluciones aerodinámicas inspiradas directamente en el mundo de las carreras, como los alerones (winglets) integrados en el carenado.

Los intermitentes cuentan con el sistema Suzuki Ground Beacon System, un concepto de iluminación de nueva generación. Al delimitar el haz de luz que ilumina el asfalto alrededor de la moto, este sistema comunica de forma clara la dirección de marcha prevista.

Motor: el cuatro cilindros de 999 cm³
El corazón de la GSX-10R es un motor de cuatro cilindros en línea de 999 cm³, refrigerado por líquido, capaz de desarrollar 152 CV a 11.000 rpm y un par máximo de 106 Nm a 9.250 rpm. La entrega ofrece un empuje enérgico a medio régimen y una estirada emocionante en la parte alta del cuentarrevoluciones. La gestión de la potencia está diseñada para ofrecer control, precisión y reactividad en cada fase de la conducción.

El propulsor introduce evoluciones técnicas que optimizan el circuito de lubricación durante el arranque y perfeccionan la gestión de la cadena de distribución, contribuyendo a que el funcionamiento del motor sea más fluido y refinado. La GSX-10R apuesta por la facilidad de aprovechamiento de la potencia y la sencillez de manejo; la respuesta precisa del acelerador y la calidad de la entrega permiten sacar todo el partido al alto potencial del cuatro cilindros.

Electrónica: el sistema S.I.R.S. más avanzado de la historia
La GSX-10R introduce la versión más evolucionada del Suzuki Intelligent Ride System (S.I.R.S.), un paquete de sistemas electrónicos de asistencia a la conducción. Entre las novedades más destacadas figura el nuevo Slide Control, una novedad absoluta en Suzuki. El sistema interviene en el control del derrape en curva, modulando la entrega de potencia para ayudar al piloto a gestionar el deslizamiento del tren trasero y mantener trayectorias precisas y progresivas. El paquete electrónico incluye el Suzuki Drive Mode Selector SDMS-α, que permite seleccionar tres mapas de motor diferentes y adaptar el comportamiento de la moto a las condiciones de la carretera y a las preferencias del motorista.

Los modos A (Active), B (Basic) y C (Comfort) ofrecen diferentes respuestas al acelerador: el primero prioriza una respuesta inmediata y un par vigoroso; el segundo propone una entrega más lineal y progresiva; mientras que el tercero favorece una gestión más suave de la potencia y el máximo control, incluso sobre superficies de baja adherencia. El sistema Smart TLRS permite regular los ajustes del control de tracción, el anti-caballito, el control de par en función del balanceo (roll) y el anti-derrape según el modo seleccionado.

El equipamiento incluye:
Suzuki Traction Control System: reduce el deslizamiento de la rueda trasera y contribuye a controlar la elevación de la rueda delantera en aceleración.

Lift limiter: trabaja en sinergia con la plataforma inercial IMU para prevenir que la rueda delantera se levante en las aceleraciones más contundentes, sin comprometer la progresión.

Roll Torque Control: gestiona el par en función de la inclinación de la moto e interviene en caso de derrape, favoreciendo el control en el paso por curva.

Launch Control: asiste en las salidas desde parado, especialmente en circuito, contribuyendo a limitar el deslizamiento de la rueda trasera y los caballitos incontrolados.

Engine Brake System: regula el efecto del freno motor para reducir las inestabilidades durante las desaceleraciones y reducciones de marcha, favoreciendo una entrada en curva más fluida.

Bi-directional Quick Shift System: permite cambiar de marcha rápidamente en ambas direcciones sin necesidad de usar el embrague.

Control de crucero con control de velocidad en curva: permite mantener una velocidad constante sin tener que accionar continuamente el acelerador, regulando además automáticamente la velocidad a la entrada de la curva cuando está activado.

Slope-Dependent Control System: gestiona la frenada en bajada.

Brake Hold Control System: facilita el arranque en pendiente y mantiene la moto estable tanto en llano como en bajada.

Motion Track Brake System: aprovecha la información de la plataforma inercial para permitir el funcionamiento del ABS también en curva, mejorando el control durante las frenadas inclinando.

Active Speed Limiter: permite fijar una velocidad máxima deseada y mantener el control sobre ella, con la posibilidad de rebasar temporalmente el límite para facilitar los adelantamientos.

La integración de los sistemas electrónicos permite al motorista personalizar el comportamiento de la GSX-10R en función de su estilo de conducción, las condiciones de la ruta y el contexto de uso.

Parte ciclo: precisión y control para carretera y pista
La parte ciclo de la GSX-10R se ha desarrollado en torno a un chasis de doble viga de aluminio y a un nuevo basculante específico, diseñados para ofrecer un equilibrio entre rigidez, ligereza y tacto de conducción. Las suspensiones, totalmente regulables, incluyen una horquilla invertida KYB de 43 mm y un monoamortiguador trasero progresivo. Para completar el conjunto, cuenta con un amortiguador de dirección electrónico que varía automáticamente el nivel de amortiguación según la velocidad, contribuyendo a mejorar la agilidad y la estabilidad. El sistema de frenos dispone en el tren delantero de un doble disco con pinzas Brembo de anclaje radial, y en el trasero de un disco simple con pinza Nissin. El sistema está diseñado para garantizar una frenada potente, dosificable y constante, incluso en conducción deportiva.

Ergonomía: entre la deportividad y el confort
A pesar de recordar la posición de conducción de la GSX-R1000R, la GSX-10R se ha diseñado para resultar más versátil. El asiento está situado a 810 mm del suelo. Su nuevo espumado se ha concebido para aumentar el confort y permitir afrontar con soltura tanto las jornadas en el circuito como las rutas de fin de semana. El depósito, con una capacidad de 18 litros, se ha diseñado para integrarse de manera óptima con los movimientos del cuerpo del piloto.

Instrumentación y conectividad
El equipamiento tecnológico incluye una pantalla TFT LCD a color de 4,2 pulgadas que permite visualizar con claridad la información principal de conducción, los parámetros del motor y los ajustes de los sistemas electrónicos. La pantalla admite además navegación turn-by-turn (paso a paso) y conectividad con el smartphone. A través de la aplicación Suzuki Ride Connect+, el motorista puede acceder a funciones dedicadas a la navegación, información sobre el estado de la moto, seguimiento del mantenimiento y localización del vehículo aparcado.

 Completa la dotación la batería de iones de litio Eliiy Power, compacta y ligera, desarrollada para garantizar fiabilidad, durabilidad y rendimiento a lo largo del tiempo.

La GSX-10R interpreta así una visión de la deportividad que no se limita al rendimiento absoluto, sino que valora también el control, la personalización y la versatilidad de uso.

Colores disponibles
La GSX-10R está disponible en los siguientes colores:
-Azul Misano
-Rojo Jerez
-Negro Donington

SV-7S: FÁCIL DE CONDUCIR, IMPOSIBLE DE OLVIDAR
Con la nueva SV-7S, Suzuki renueva una de las fórmulas más reconocibles de su tradición motociclista, recogiendo el testigo de la célebre SV650. El modelo, valorado a lo largo del tiempo por su equilibrio entre prestaciones, accesibilidad y placer de conducción, evoluciona mediante la introducción de tecnologías electrónicas avanzadas, una inédita conectividad y un diseño renovado. La SV-7S está pensada para ofrecer una conducción intuitiva y envolvente en múltiples contextos: desde el tráfico urbano hasta las rutas largas, pasando por salidas de carácter más deportivo.
El concepto "Fácil de conducir, imposible de olvidar" expresa el objetivo del proyecto: conservar el carácter auténtico de la familia SV, haciéndolo más actual y accesible para motoristas de diferentes niveles de experiencia.

Motor V-Twin: carácter inconfundible
El corazón de la SV-7S es el bicilindrico en V a 90° de 645 cm³, refrigerado por líquido, uno de los elementos más distintivos de la tradición de Suzuki. El propulsor desarrolla una potencia máxima de 73 CV (54 kW) a 8.500 rpm y un par de 64 Nm a 6.800 rpm. La entrega fluida y progresiva, acompañada de un empuje ágil a medio régimen, hace que la moto sea apta tanto para el uso diario como para las salidas más dinámicas.

La arquitectura V-Twin, pilar fundamental de la familia SV, asegura una respuesta inmediata al acelerador y contribuye a definir una experiencia de conducción muy reconocible que combina practicidad y diversión.

Nueva electrónica
La SV-7S introduce el Suzuki Intelligent Ride System (S.I.R.S.), elevando el equipamiento electrónico de esta naked a un nivel superior y mejorando la gestión de la potencia y la facilidad de uso.

El paquete incluye:
Suzuki Drive Mode Selector: tres mapas de motor permiten adaptar la respuesta del acelerador electrónico ride-by-wire a las preferencias del piloto y a las condiciones de la vía. El modo A prioriza una respuesta más ágil y deportiva; el B ofrece una entrega lineal y equilibrada; mientras que el C favorece una respuesta más suave y un mayor control en firme deslizante.

Suzuki Traction Control System: interviene cuando detecta una pérdida de adherencia en la rueda trasera para prevenir su deslizamiento.

Bi-Directional Quick Shift System: permite cambios de marcha rápidos en ambas direcciones sin accionar el embrague.

Acelerador electrónico ride-by-wire: permite una gestión precisa de la entrega de potencia y se integra a la perfección con los sistemas de control electrónico.

Low RPM Assist: ayuda a prevenir que el motor se cale durante las salidas y a bajas velocidades, regulando automáticamente el régimen de ralentí.

Parte ciclo: ágil, estable y confortable
El chasis multitubular de la SV-7S ha sido diseñado para garantizar un equilibrio entre agilidad, estabilidad y confort, asegurando un comportamiento eficaz en cualquier situación. La postura de conducción erguida y natural favorece la visibilidad de la carretera y contribuye a reducir la fatiga en los trayectos más largos. El manillar cónico de aluminio, de 719 mm de ancho, presenta una zona central de agarre de 11,5 mm. El compacto monoamortiguador trasero con bielas de progresión se ha puesto a punto para maximizar el confort sin renunciar a la agilidad ni a la estabilidad. Las suspensiones ayudan a mantener un comportamiento equilibrado incluso sobre firmes irregulares.

La suspensión trasera ofrece siete niveles de regulación en la precarga del muelle, permitiendo adaptar la configuración a las diferentes necesidades de uso. El recorrido de la rueda trasera (129 mm) contribuye a asegurar una marcha fluida y cómoda. Sus dimensiones compactas y su maniobrabilidad hacen que la SV-7S sea fácil de guiar en maniobras a baja velocidad y en desplazamientos urbanos, manteniendo una excelente estabilidad en tramos interurbanos.

La ergonomía se ha definido tras analizar diversas combinaciones de ángulos y perfiles del manillar, con el objetivo de obtener una posición de las manos natural y confortable para cualquier perfil de conductor.

Ergonomía diseñada en torno al piloto
La facilidad de manejo ha sido siempre uno de los puntos fuertes de la familia SV y representa un pilar central en el desarrollo de la nueva SV-7S. El asiento, situado a solo 785 mm del suelo, su perfil estilizado y la posición de conducción relajada favorecen un acople inmediato con la moto, permitiendo al piloto gestionar la conducción con naturalidad y control.

Diseño: tradición y modernidad
El diseño de la SV-7S interpreta en clave contemporánea el lenguaje estilístico de la saga SV. Las líneas tensas y compactas transmiten dinamismo y ligereza, mientras que el chasis multitubular sigue siendo el protagonista del conjunto, subrayando el vínculo con la tradición del modelo. El frontal destaca por un nuevo faro circular full LED, que revisa un elemento clásico desde una óptica moderna y distintiva. El resultado es una naked de aspecto esencial y refinado que expresa personalidad mediante el equilibrio entre la tradición y las soluciones estilísticas actuales.

Conectividad siempre a mano
La SV-7S da un paso adelante en el plano tecnológico: la pantalla TFT LCD a color de 4,2 pulgadas está diseñada para asegurar una alta legibilidad en distintas condiciones de luz. El motorista puede elegir entre dos modos de visualización (claro u oscuro), seleccionables de forma manual o automática.

La integración con la aplicación Suzuki Ride Connect+ permite conectar el dispositivo móvil a la moto y ver en pantalla diversa información y notificaciones: llamadas, mensajes, citas del calendario, nivel de batería del smartphone y estado de la conexión Bluetooth.

La aplicación integra navegación turn-by-turn con indicaciones de dirección, distancia restante y hora estimada de llegada, además de información meteorológica y avisos de tráfico en la ruta.

También incluye funciones enfocadas a la gestión diaria de la moto, como la localización del vehículo aparcado, consulta de vencimientos del carné y seguro, información sobre el mantenimiento y respuesta automática a mensajes mientras se conduce.

La SV-7S estará disponible a un precio de 7.190 €.


Peugeot 405 GRD: la berlina diésel que viaja con 70 litros de autonomía


4,9 litros a los cien a 90 km/h, 470 litros de maletero y un equipamiento que no se anda con pequeñeces. Probamos el diésel atmosférico de la berlina más equilibrada de Sochaux.

Hay coches que se compran con la cabeza y otros con el corazón. El Peugeot 405 GRD es, sin duda, de los primeros, aunque tiene la virtud de no hacérselo notar. Lo recogimos una mañana de otoño en Sochaux, con el depósito de 70 litros lleno y la autonomía como única promesa, y desde las primeras vueltas entendimos que aquí había una berlina pensada para hacer muchos kilómetros sin dar ningún problema. No es lo más emocionante del mundo. Es lo más tranquilizador.

Línea sobria, equipamiento generoso
Con 4,41 metros de largo y 1,69 de ancho, el 405 presenta unas líneas limpias y equilibradas, con una distancia entre ejes de 2,67 metros que se traduce en un interior muy amplio. Cinco plazas con espacio de sobra, y un maletero de 470 litros que figura entre los mayores de su clase. 

El equipamiento de serie es notable: tapicería de velour, consola central larga con reposabrazos, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado eléctrico que incluye el maletero y la tapa del depósito, cuentavueltas electrónico, limpiaparabrisas intermitente y alarma sonora de luces encendidas.

Un diésel de 71 CV
Bajo el capó trabaja un cuatro cilindros diésel de 1.905 cc con inyección indirecta que entrega 71 CV a 4.600 rpm y un par de 12,5 mkg a 2.000 rpm. No pretende deslumbrar, pero sí empujar con soltura desde bajas vueltas, y lo consigue con una elasticidad notable. Nuestras mediciones coinciden con las del fabricante: una velocidad máxima de 164 km/h y 18,1 segundos de 0 a 100 km/h. El cambio de cinco marchas es suave y bien escalonado. Con 1.080 kilos en orden de marcha, el motor se esfuerza, pero cumple.

Un chasis de primera
Lo mejor del 405 es, y siempre lo ha sido, su comportamiento. Con una suspensión independiente en las cuatro ruedas, con muelles helicoidales y barra estabilizadora delante, y brazos tirados con barras de torsión y barra estabilizadora detrás, el coche se mantiene plano en curva y estable a ritmos altos. 

La dirección asistida, de cremallera, es precisa y comunicativa, con un radio de giro de 5,50 metros. Los frenos, con doble circuito asistido, discos ventilados delante y tambores detrás, son contundentes y dosificables. Los neumáticos de 175/70 R14 completan un conjunto equilibrado.

Consumos de asombro 
La gran baza del GRD está en el surtidor. Los consumos medidos por la UTAC son de 4,9 litros a 90 km/h, 6,9 litros a 120 km/h y 7,1 litros en recorrido urbano, cifras que, con un depósito de 70 litros, se traducen en una autonomía de más de 1.000 kilómetros a ritmo tranquilo. Para quien hace muchos kilómetros al año, el diésel es una apuesta que se paga sola.

Lo que nos gustó y lo que no
Nos conquistaron su comportamiento, su habitabilidad, su maletero y un consumo que invita a viajar sin mirar el reloj. Menos convincentes nos parecieron el ruido del motor, sobre todo en frío, y unas prestaciones justas en adelantamientos, que exigen planificar con tiempo. Es una berlina para quien prefiere la calma a la emoción.

Ficha técnica
 · Peugeot 405 GRD
Motor: Diésel, 4 cil., 1.905 cc
Potencia: 71 CV DIN (51 kW CEE) a 4.600 rpm
Par máximo: 12,5 mkg a 2.000 rpm
Cambio: Manual, 5 velocidades
Longitud / anchura / altura: 4,408 / 1,694 / 1,410 m
Distancia entre ejes: 2,669 m
Peso en orden de marcha: 1.080 kg
Maletero / depósito: 470 l / 70 l
Velocidad máxima: 164 km/h
0-100 km/h / 1.000 m: 18,1 s / 38,4 s
Consumo 90 / 120 / urbano: 4,9 / 6,9 / 7,1 l/100 km

Calificación
Comportamiento 9
Habitabilidad 8,8
Consumo 9
Equipamiento 8
Prestaciones 4,5
Insonorización 5

Veredicto
El 405 GRD no es la berlina más rápida ni la más silenciosa, pero sí una de las más completas y económicas. Combina un chasis ejemplar, un interior espacioso, un equipamiento generoso y un consumo que permite cruzar el continente sin parar a repostar. Si usted hace muchos kilómetros y quiere hacerlos con tranquilidad, este Peugeot es un compañero de viaje difícil de superar.


Citroën AX 1.5 D First: 3,6 litros a los cien y ni una queja


Menos de 800 kilos, un diésel de 58 CV y un consumo que casi no se cree. Probamos el AX más austero de la gama para ver hasta dónde llega la economía bien entendida.

Hay coches que se miran por fuera y otros que se leen en la factura de la gasolinera. El Citroën AX 1.5 D First pertenece a los segundos. Lo recogimos en un día de lluvia fina, sin más equipamiento que lo imprescindible, y al llenar el depósito de 43 litros entendimos que habíamos aparcado delante de uno de los pocos coches capaces de cruzar medio país sin pasar casi por el surtidor. No es un coche para presumir. Es un coche para hacer las cuentas.

Pequeño por fuera, justo por dentro
Con 3,53 metros de longitud, 1,56 de anchura y 2,28 de distancia entre ejes, el AX es un auténtico urbano de tres puertas, con una carrocería de líneas limpias y un portón trasero que facilita la carga. El acabado First es el más sencillo de la gama: lo justo para viajar sin sobresaltos. Cinco plazas homologadas, aunque cuatro adultos ya van con holgura justa. El maletero ofrece 265 litros, que se convierten en 660 con el respaldo trasero abatido, un registro muy digno para su talla.

Un diésel de pocas pretensiones
Bajo el capó trabaja un cuatro cilindros diésel de 1.527 cc con 58 CV a 5.000 rpm y un par máximo de 9,7 mkg a 2.250 rpm. No hay que pedirle milagros: acelera con paciencia, pero empuja con una elasticidad sorprendente desde regímenes bajos. Nuestras mediciones coinciden con la ficha oficial: una velocidad máxima de 158 km/h y 13,7 segundos de 0 a 100 km/h. El cambio manual de cinco marchas es suave y bien escalonado, y la dirección, con 3,68 vueltas de volante de tope a tope, es ágil y directa.

Ligero como una pluma
Con apenas 790 kilos en orden de marcha, el AX se mueve con una agilidad que ningún coche más pesado consigue igualar. La suspensión, con eje McPherson delante y brazos tirados con barras de torsión detrás, absorbe con soltura los baches, y la barra estabilizadora, de serie en los diésel, mantiene el coche plano en curva. Los frenos, con discos delante, tambores detrás y asistencia por depresión, son suficientes para un coche tan ligero. Calza neumáticos 155/70 R13, sin pretensiones.

Un consumo de récord
Aquí está el verdadero argumento del AX diésel: los consumos homologados son de 3,6 litros a los cien a 90 km/h, 4,9 a 120 km/h y 5,1 en ciclo urbano. En nuestro uso real rara vez superamos los 5 litros, una cifra que convierte cada depósito en un viaje largo. A cambio, hay que aceptar un motor ruidoso en frío y unas prestaciones más modestas que las de sus hermanos de gasolina.

Lo que nos gustó y lo que no
Nos conquistaron su consumo, su ligereza, su agilidad y un maletero generoso para su tamaño. Menos convincentes nos parecieron el ruido del motor diésel, un equipamiento espartano y unas plazas traseras ajustadas. Pero cuando uno ve los kilómetros que hace con un depósito, el sacrificio se perdona.

Ficha técnica
 · Citroën AX 1.5 D First (3 puertas)
Motor Diésel, 4 en línea, 1.527 cc
Potencia 58 CV (42 kW) a 5.000 rpm
Par máximo 9,7 mkg a 2.250 rpm
Cambio Manual, 5 velocidades
Peso en orden de marcha 790 kg
Longitud / anchura 3,525 / 1,555 m
Maletero 265 l (660 l abatido)
Velocidad máxima 158 km/h
0-100 km/h 13,7 s
Consumo 90 / 120 / urbano 3,6 / 4,9 / 5,1 l/100 km
Depósito 43 l

Consumo 9,8
Agilidad 8,5
Maletero 7,5
Confort 6
Prestaciones 4,5
Equipamiento 3,5

Veredicto
El AX 1.5 D First no es el más rápido, ni el más cómodo, ni el más equipado de su clase. Es, sencillamente, uno de los más económicos que se pueden comprar. Ligero, ágil y capaz de cruzar el país con un puñado de litros, es la respuesta perfecta para quien hace muchos kilómetros y quiere gastar poco en cada uno.


5 señales de que tus neumáticos necesitan cambio

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y el suelo, así que su estado influye directamente en la seguridad. Aunque parezcan bien a simple vista, hay señales claras que indican que ha llegado el momento de cambiarlos. Revisarlos cada mes evita sustos y mejora el agarre, sobre todo en lluvia.

Estas son las cinco señales que indican que es ya el momento de sustituirlos: 

- Desgaste irregular  
- Menos de 3 mm de dibujo  
- Vibraciones al conducir  
- Grietas en los laterales  
- Más de 5 años de uso  


Dos coupés, treinta años y una misma obsesión: Renault Fuego GTX (1985) frente a Peugeot RCZ THP 270 (2015)

Los dos son coupés franceses de formas atrevidas y vocación deportiva, y los separan tres décadas. Los pusimos frente a frente para ver qué ha cambiado, y qué no, en el arte de hacer un coche que apetezca conducir.

Presencia
El Fuego mide 4,36 m de largo y 1,315 m de alto. Es largo, bajo y de líneas rectas, muy ochentas. El RCZ es unos 7 cm más corto (4,29 m) y casi 5 cm más alto (1,362 m), pero compensa con músculo: la doble burbuja del techo, las llantas de 19" y unas formas que no han envejecido nada. Uno parece dibujado con escuadra y el otro con una curva continua.

Mecánica
El GTX monta un 2.0 atmosférico de 110 CV a 5.500 rpm y 160 Nm a 3.000 rpm, con caja de cinco marchas. El RCZ THP 270 recurre a un 1.6 turbo de 270 CV a 6.000 rpm y 330 Nm ya a 1.900 rpm, con seis marchas. Es mucho motor para tan poca cilindrada: unos 169 CV por litro frente a los 55 del Renault.
Con 9,2 kg por cada caballo frente a los 5 kg/CV del RCZ, el resultado se intuye.

Prestaciones
El Fuego llega a 192 km/h, una cifra respetable en su época. El Peugeot alcanza 249 km/h (155 mph) y pasa de 0 a 62 mph en 5,9 segundos, o 6,1 con acompañante. El GTX no declara aceleración en su ficha, pero la relación peso/potencia deja poco misterio.

Peso y frenos
Aquí el Fuego juega su baza: 1.016 kg en vacío frente a 1.355 kg del RCZ, 339 kg menos. Sus frenos son de disco delante y tambor detrás. El Peugeot lleva discos ventilados delante y discos detrás, que a estas velocidades se agradecen.

Consumos
Cuidado con comparar con ligereza, porque los ciclos de homologación no se parecen. El GTX declara 5,6 l/100 km a 90 km/h, 7,5 a 120 km/h y 11,6 en ciudad. El RCZ declara 6,3 l/100 km en ciclo mixto, 5,1 en carretera y 8,4 en ciudad. Con el doble de par y 160 CV más, es el moderno quien consume menos en ciudad.

Vida a bordo
El Fuego es un cuatro plazas con 338 litros de maletero, ampliables hasta 780, y 57 litros de depósito. El RCZ ofrece 309 litros y 55 de depósito. Para el día a día, el Renault es más práctico.

Veredicto
En números, el RCZ gana por goleada: más del doble de potencia, el doble de par y 57 km/h más de punta. Pero el Fuego, más ligero y más honesto, tiene algo que las cifras no recogen: el encanto de un coupé que no necesitaba demostrar nada a nadie. Si buscas rendimiento, el Peugeot. Si buscas carácter y un clásico que se disfruta a ritmo de paseo, el Renault.


Peugeot 505 STI: la berlina que no necesita alzar la voz

Tracción trasera, inyección y una suspensión que parece de otra categoría. Probamos la versión más sabrosa de la nueva gran berlina de Sochaux.

Hay berlinas que llegan con el pecho hinchado y otras que se limitan a abrir la puerta y esperar a que uno entre. El Peugeot 505 es de las segundas. Lo recogimos una mañana de otoño en las afueras de Sochaux, con las hojas pegadas al parabrisas, y bastó recorrer los primeros kilómetros para entender por qué en Francia ya hablan de él como el coche más sensato de su categoría. No pretende deslumbrar. Pretende que usted no tenga que bajarse de él con dolor de espalda.

Línea sobria, firma italiana
Con 4,58 metros de longitud y unos 2,75 de distancia entre ejes, el 505 se presenta como una berlina de tres volúmenes, con líneas rectas, grandes superficies acristaladas y una zaga bien resuelta. Su estilo, de inspiración italiana, envejecerá con dignidad. Dentro, la tapicería mullida y los asientos amplios invitan a la calma. Se viaja con holgura delante y detrás, y el maletero, de unos 485 litros, admite el equipaje de toda una familia numerosa.

Inyección con buenos modales
La versión STI monta un cuatro cilindros de 2,0 litros con inyección de gasolina, que entrega unos 110 CV con una suavidad notable. No es un motor deportivo en el sentido estricto: sube de vueltas con un ronroneo discreto y empuja con más elasticidad que furia. Nuestras mediciones arrojaron unos 11 segundos de 0 a 100 km/h y una punta cercana a los 175 km/h. A cambio, el consumo ronda los 10 litros a los cien, una cifra razonable para un coche de este porte.

«No pretende deslumbrar. Pretende que usted no tenga que bajarse con dolor de espalda.»
Scott Hebron

La suspensión, su gran baza
Aquí está el verdadero argumento del 505. Con un tren delantero McPherson y un eje trasero rígido guiado por brazos tirados y barra Panhard, el coche filtra los baches con una sensatez casi británica. La dirección asistida es ligera pero comunicativa, y en curvas rápidas el 505 se apoya con nobleza, sin sobresaltos ni reacciones nerviosas. Con la tracción trasera, el comportamiento es limpio y previsible. Los frenos, de disco delante, cumplen con holgura.

Lo que nos gustó y lo que no
Nos conquistaron su confort de marcha, su estabilidad a velocidad de autopista, la amplitud interior y la suavidad de la inyección. Menos convincentes nos parecieron el consumo, algo elevado, unas prestaciones que quedan por debajo de lo que sugiere el tamaño y un cuadro de instrumentos funcional, pero sin alegría. No es un coche para enamorarse a primera vista, sino para quedarse mucho tiempo.

Ficha técnica 
· Peugeot 505 STI
Motor 4 cilindros, 1.995 cc, ~110 CV
Alimentación Inyección de gasolina
Tracción Trasera
Suspensión McPherson / eje rígido con Panhard
Velocidad máxima ~175 km/h
0-100 km/h ~11 s
Consumo medio ~10 l/100 km
Maletero ~485 l

Confort 9,2
Comportamiento 8
Habitabilidad 8,5
Prestacionesb6
Consumo 5
Acabados 7

Veredicto
El 505 STI no es el más rápido ni el más lujoso de su clase, pero sí uno de los más equilibrados. Ofrece una suspensión de primera, un espacio de sobra y una marcha tan serena que los kilómetros pasan sin que uno los note. Si busca una gran berlina para devorar autopistas con la espalda intacta, este Peugeot es una apuesta segura.


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