
El presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), Juan Antonio Sánchez Torres, calificó el pasado ejercicio 2011 como 'un año para olvidar que marcará un triste hito para la automoción en nuestro país, al igual que ocurrió en 1993', aunque aseguró que 'como entonces, el sector cuenta con potencial suficiente para recuperarse y seguir adelante'. Sólo en este último año se perdieron más de 5.000 puestos de trabajo y medio millar de pymes en las redes de distribución.
Sánchez Torres, que representa a 4.600 concesionarios/servicios oficiales y 3.000 compraventas, señaló que las poco más de 800.000 unidades matriculadas en 2011 -un 50% menos que antes de la crisis- son el mejor resumen del año, ya que "muestran cómo la falta de crisis de confianza y la restricción crediticia continúan lastrando el mercado, principalmente el canal de particulares que retrocedió cerca de un 34%".




