
Nada de indicaciones, más dureza y un examen práctico totalmente diferente. Esos son los planes que la DGT espera introducir y que, actualmente, se están gestando. De momento se realizarán pruebas piloto en siete ciudades de España, las "afortunadas" estrenarán este nuevo método, que, entre otras cosas, introduce aspectos como una duración mínima de 25 minutos y, en los diez primeros, el aspirante tendrá que conducir sin indicación alguna, yendo de una parte a otra que el examinador le ordene, sin ningún tipo de orden más.
Pere Navarro, el director general de Tráfico, quiere un "examen de mayor calidad y de más rigor" que el actual, con "más exigencias" y que, incluso, podrán tener mucha más duración que el examen práctico que se realiza hoy en día.





