
"Corren malos tiempos para la lírica", que diría aquélla canción. Hace poco más de un año, Saab amenazaba con caer de nuevo al limbo donde están las marcas míticas desaparecidas en los últimos tiempos (como Simca, Rover...), pero, al ultimísima hora, Spyker logró llegar a un acuerdo con GM para hacerse con el fabricante automovilístico sueco.
Pero las cosas no han ido muy bien, y cada vez se han ido acumulando deudas, nóminas sin pagar, proveedores nada satisfachos... aunque por medio se hubiera presentado algún que otro coche y los más acérrimos de la marca soñaran con volver a recuperar tiempos mejores. No ha podido ser así.