
Ayer algunas publicaciones lanzaron a bombo y platillo que Saab iba a cerrar, que "los chinos" aún no le habían pagado ni un euro, o que estaba en riesgo de que el fabricante sueco "desapareciese de la faz de la tierra", poco menos. Pues bien, aparte de que esos rumores sean intereses creados (o ganas de crear controversias o de ver a Saab desaparecida), la marca ha salido esta mañana al paso emitiendo un comunicado oficial, en donde se dice que todos esos rumores solo atienden a malentendidos.
A nadie escapa que la situación financiera de Saab es mala (por no decir muy mala), pero de eso a querer que eche el cierre o verla desaparecer, con todo el poder económico que poseen las firmas que la sostienen y sus propietarios, hay bastante distancia.