
Tacones de aguja, cajas de CD, tarjetas de crédito y manos desnudas tienen en común haber sido utilizadas en algún momento por los conductores europeos para rascar el hielo y la nieve de los parabrisas de sus coches.
En cambio, Los usuarios de vehículos Ford no tienen que preocuparse por las heladas matutinas, gracias a la tecnología Quickclear que la compañía incorpora a sus parabrisas. Quickclear utiliza una red de pequeños cables de calefacción encapsulados entre dos capas de cristal de parabrisas para conseguir eliminar de manera rápida y efectiva el hielo y el empañado, logrando una visibilidad óptima en cuestión de segundos.






