
Alberto Hevia y Alberto iglesias llegaban a Córdoba con muchas ganas de lograr un buen resultado que ofrecer a la afición andaluza y las cosas empezaron bien para los asturianos, ya que tras un primer tramo cronometrado de tanteo donde lograban la cuarta posición muy cerca de la cabeza de carrera, empezaban su ataque en la segunda prueba especial, donde lograban el mejor tiempo, batiendo a todos sus rivales.
Sin embargo, todo se torció cuando el enlace hacia el parque de asistencia el embrague de su vehículo empezaba a fallar. Una vez en la asistencia, los mecánicos trabajaron contra reloj y aunque lograban reparar la avería, el tiempo empleado fue superior al máximo autorizado por el reglamento, obligando al equipo a un temprano abandono, lo que impidió a Alberto Hevia continuar con el magnífico inicio de carrera que estaba realizando.





