
El 34% de las empresas españolas incorporaría vehículos eléctricos a sus flotas si su autonomía fuera superior a los 300 kilómetros –el doble de la actual-, según datos de El Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO) de Arval, compañía de renting del Grupo BNP Paribas, difundidos con motivo del Salón de Vehículo y Combustible Alternativo de Valladolid que comienza mañana.
El estudio -realizado entre más de 4.500 gestores de flotas en quince países, con el objetivo de determinar las prácticas actuales y tendencias futuras en este sector- muestra que la mitad de las compañías podría emplear vehículos eléctricos en muchas actividades de su día a día, aunque finalmente la practicidad les hace decantarse por coches con menos limitaciones.
De esta forma, consideran que para apostar en mayor medida por la tecnología eléctrica bastaría con desarrollar una oferta más versátil, capaz de adecuarse a las exigencias de la compañía sin las restricciones de uso que más de la tercera parte atribuye a los modelos actuales. En la actualidad, existen en el mercado alrededor de una decena de modelos eléctricos a la venta.