
Del automóvil eléctrico se lleva hablando largo tiempo, y parece que, por fin, en apenas unos años será una realidad en países tradicionalmente resistente a estas tecnologías, como España. No obstante, la mayoría de los conductores desconocen cómo funcionan y jamás han probado uno, ya que, cuando los prueban, suelen quedar absolutamente convencidos de lo más cómodos, fáciles de conducir y eficientes que son respecto a los de combustibles fósiles.
A principios de los años 80 del siglo pasado alguna que otra publicación, como la que os traemos aquí, se adentraba en el futuro más inmediato de estas tecnologías de movilidad limpia. Resulta curioso ver las cosas ahora: se pensaba que a principios de este siglo habría en los Estados Unidos nada menos que 6.600.000 coches eléctricos, y que dos de cada cinco coches que se compraran nuevos serían eléctricos.




