
La avanzada tecnología del chasis del nuevo BMW X5 es ideal para transferir la gran potencia de los motores a la calzada. El Sport Activity Vehicle cuenta con un eje delantero de dobles brazos transversales y un eje posterior integral de material ligero. El sistema opcional de amortiguación neumática posterior con función de regulación del nivel del coche, consigue que la distancia hasta el suelo sea siempre la misma, sin importar el peso que lleva el coche, y que, además, logra que el comportamiento del coche no varíe.
La dirección de piñón y cremallera del nuevo BMW X5 incluye de serie la función Servotronic, con la que la asistencia varía según la velocidad. Además, puede adquirirse el sistema de dirección activa, que adicionalmente varía la relación de los giros del volante, también en función de la velocidad. Con esta función se tiene que girar menos el volante al maniobrar a baja velocidad y, además, se tiene que aplicar menos fuerza. Por otro lado, a altas velocidades y en aras de una mayor precisión y más confort, el efecto de la dirección es más indirecto y el efecto de asistencia es menor.




