
Citroën ha distribuído a través de las redes sociales una imagen del que será el próximo representante de la familia DS, que, de momento, no tiene nombre, pero que partirá del Citroën C5 (y nada más ver el frontal está claro su aire familiar), pero con una parte más larga y estilizada.
Como en todos los DS, habrá cambio de faros, paragolpes, y se añadirán elementos cromados y maderas, con el fin de hacer un coche un poco "más caro" (no me atrevo a utilizar aquí la palabra "mejor") que el modelo del que parte. Eso sí, los motores y transmisiones serán las mismas. De donde no hay no se puede sacar.
Tienes la imagen un poco más aclarada (para que veas algo mejor las formas) a continuación.