
Tan sólo el 30% de las compañías españolas ejerce un control del gasto sobre el consumo de combustible de sus vehículos corporativos, según revela El Observador del Vehículo de Empresa (CVO), promovido por Arval, compañía especializada en renting perteneciente al Grupo BNP Paribas. El precio de los carburantes se ha encarecido en torno a un 21% con respecto al año pasado, superando el euro por litro.
El estudio -realizado entre casi 3.400 gestores de flotas de pymes y grandes empresas en doce países con el objetivo de determinar las prácticas actuales del sector- pone de manifiesto que las empresas españolas todavía no son conscientes de la importancia de optimizar el consumo de combustible como medida de ahorro, a pesar de que la movilidad de los empleados es uno de los costes fijos más importantes de las empresas, por detrás de los recursos humanos y al mismo nivel que la informática.