
Cuando Nissan lanzó el Murano en 2002, en los Estados Unidos, estableció el origen de una nueva era en la historia de la automoción: el Murano fue el primer crossover; una mezcla de SUV y berlina de lujo, un coche que iniciaba un nuevo género. En su caso, el Murano se dirigía al mercado de los coches de lujo y rápidamente quedó definido como un modelo sin rivales directos.
Pese a las buenas críticas que obtuvo tras su lanzamiento en Europa en 2004, las ventas no despegaron hasta que se añadió a la gama una refinada versión diesel en el año 2010. De todas formas, la llegada del Murano tuvo un impacto notable en las operaciones de Nissan en Europa ya que los diseñadores, los ingenieros y el mercado se dieron cuenta de que el concepto crossover podía aplicarse a segmentos inferiores.





