
Con sobrada potencia y ejemplar eficiencia, el nuevo A8 saldrá al mercado con dos potentes motores de ocho cilindros en V, un gasolina y un TDI, al que poco después seguirá otro TDI de seis cilindros. Cada uno de los tres motores, todos ellos de inyección directa, consume mucho menos combustible que su predecesor, cerca de un 22% menos. Más adelante se lanzará una segunda versión del 3.0 TDI con 204 CV (150 KW) y tracción delantera que fascina por su eficiencia de vanguardia: en el ciclo de ensayo EU el nuevo motor consume tan sólo 6,0 litros/100 km, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de 159 g/km.
En todos ellos Audi recurre a nuevas y eficientes tecnologías tomadas de su sistema modular. Una de ellas corresponde al sistema de recuperación. Siempre que el conductor quite el pie del acelerador, o frene, el inteligente sistema de gestión se encarga de aumentar ligeramente la tensión del generador para que éste recargue la batería, especialmente concebida para este tipo de solicitación. Al volver a acelerar, esta corriente se toma de la batería, disminuyéndose así la potencia precisada por el motor térmico para accionar el generador. El generador utiliza un nuevo sistema de refrigeración por agua, más eficiente que un electroventilador, lo cual supone un ahorro de combustible del orden de 0,1 litros/100 km.




