El nuevo Reglamento General de Circulación trae consigo nuevas señales, que pronto iremos viendo en calles y carreteras. Esta "actualización" de la señalización cumple varios fines. El primero, y "este es un cambio sustancial –explica Ana Blanco, subdirectora adjunta de Circulación en la Dirección General de Tráfico (DGT)– porque recoge el cambio en la movilidad de hoy". De hecho, trata de "adecuar aspectos de la señalización, en especial algunos de mayor antigu¨edad, a cambios en el ámbito de la movilidad, en especial en lo relacionado a modificaciones en cuanto a tecnología de los vehículos y otros aspectos de forma que siga manteniendo el máximo nivel como sistema semiótico garantizando la adecuada comprensión por parte de todos los usuarios para garantizar la Seguridad Vial y los desplazamientos eficientes", explica el proyecto.
La segunda razón es responder a las peticiones de ayuntamientos y el Parlamento sobre la adecuación de la señalización del tráfico a los nuevos aspectos tecnológicos, de movilidad e igualdad de género y establecer una base homogénea ante nuevas regulaciones como las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).