8 mar. 2015

Consultorio técnico: dime de qué color es tu humo y te diré qué fallo tiene tu coche


Aunque con los sistemas electrónicos actuales cada vez se ve menos este tipo de problemas -por fortuna-, ya que en muchas de las ocasiones la electrónica de a bordo nos informará de algún tipo de fallo en el motor, sí ocurre que a veces nos encontramos con un desesperante tipo de humo saliendo por el escape. Su color -el del humo- es una pista que nos puede indicar de manera bastante fiable qué tipo de fallo o avería tenemos, y dónde tenemos que buscarla para solucionarlo.

También depende mucho del tipo de automóvil y de su edad. En los diesel antiguos era habitual ver un denso humo negro al arrancar, debido al estado de enfriamiento del motor que hacía que desprendiese bastante más carbonilla. Con los sistemas actuales esto también ha pasado, en muchos casos, a la historia, y no solo son ahora los diesel más limpios, sino que además son más fáciles de arrancar.




El humo que sale por nuestro tubo de escape indica que algo le ocurre al motor cuando es un humo azulado, negruzco o blanco. El humo azul indica un consumo excesivo de combustible, bien debido a fugas dentro del motor, a que se está quemando aceite en los cilindros, o a que los anillos que rodean éstos y que tienen la función de "limpiarlo" tienen demasiada holgura, produciendo que el aceite se quede o se filtre y se queme. También puede ser por un mal funcionamiento del sistema de ventilación del cárter, que hace que pase demasiado aire a éste.

El humo negro, por su parte, indica que la mezcla que le llega al motor de aire-combustible es demasiado rica, puede ser producido porque mantenemos el motor a un régimen demasiado inestable (conducimos demasiado poco en recorridos cortos, no dándole tiempo a alcanzar su temperatura óptima) o una excesiva presión en el sistema de combustible, bien sea en la bomba o en el regulador de presión. Puede que alguna malla que actúa de filtro se haya también obstruido. También puede ser que en ese mismo sistema de combustible tengamos una fuga, con lo que no se consigue una mezcla combustible-oxígeno óptima.

Por último, el humo blanco puede ser producido por dos causas:
- Una de ellas es que haya una fuga de agua proveniente del sistema de refrigeración a las cámaras de combustión, que se esté quemando y se produzca por lo tanto un excesivo vapor. Tal como en el caso de un filtrado de combustible, deberemos comprobarlo verificando la correcta compresión del motor, ya que pueden existir fugas de los cilindros.

- La otra causa del humo blanco puede ser debido a que en el convertidor catalítico se queden restos de combustible, que se esté quemando y, en este caso, deberemos verificar y comprobar el sistema de inyección de aire. Éste sistema, que forma parte de los elementos de depuración del escape (o de descontaminación), se ocupa de inyectar aire fresco enviando el humo del escape a un convertidor. El aire inyectado hace que el combustible que no se haya quemado en el motor continúe quemándose para convertirlo en CO2 y agua. Este sistema es complejo y se opera mediante el ordenador del motor, bien sea el ECM o el PCM. Si hay algún error en ellos el sensor de oxígeno puede enviar información falsa, por lo que el sistema enviaría una señal para que los inyectores continuasen añadiendo más combustible, con lo que la mezcla a quemar en el motor sería anormalmente rica. Para evitarlo, el ordenador activa un sistema cerrado que hace que fluya aire hacia el convertidor, entrando en las dos estancias internas del mismo y realizando la función catalítica en un circuito cerrado. Si esa válvula no cierra el sistema el sensor de oxígeno daría lecturas incorrectas, como acabamos de explicar.

| Redacción: Revista Coche