
Al igual que muchas otras madres, Epu utiliza su coche para casi todo: llevar a los niños al colegio o a actividades deportivas, ir de compras y un sinfín de cosas más.
Pero Epu no es una madre cualquiera. Es cuidadora y trabajadora social de Aldeas Infantiles SOS, una organización dedicada a atender de forma continuada y en un entorno familiar a niños que no pueden criarse con sus padres biológicos. Desde hace siete años, Epu es la “madre” de cuatro niños en el centro que la organización tiene en Ylitornio, en el norte de Finlandia.
"Como madre SOS, estoy al cuidado de niños de diferentes edades y procedencias sociales a los que les ha tocado afrontar por sí solos los retos de la vida. Dar a cada uno de ellos un hogar y cariño, junto con el apoyo de un entorno familiar estable ayuda a que tengan más oportunidades cuando lleguen a la mayoría de edad y puedan valerse por sí mismos", afirma Epu.





