7 oct. 2015

Cada vez hay más gente que no usa el carnet de conducir


En los últimos años se ha incrementado en un 8% los alumnos que teniendo el carné de conducir y todos los puntos vuelven a la autoescuela para dar clases prácticas pues llevan un largo periodo sin ponerse a los mandos de un coche, según Formaster, Asociación Española de Formadores en Seguridad Vial, y quieren perder ese miedo a conducir y sentirse más cómodos y seguros al volante.

Cuatro son los perfiles bien diferenciados de estos alumnos que vuelven a la autoescuela, para recibir clases de repaso o "refresco", según Formaster. Por un lado, el 52% de los alumnos que vuelven a la autoescuela son mujeres de más de 55 años que teniendo el carné de conducir nunca se habían puesto al volante pues siempre lo hacía su pareja y ahora, por motivos familiares, son ellas las que deben conducir. Seguido con un 27% son personas de entre 45 y 52 años que viven en pequeñas localidades y que ahora por motivos laborales necesitan el coche para trabajar, sea el uso del coche como herramienta de trabajo o por desplazamiento al nuevo lugar del trabajo. Es este caso el que más se ha incrementado en los últimos años debido a la situación de crisis económica.



Respecto al tercer perfil, con un 18%, encontramos a jóvenes de entre 28 y 35 años que se sacaron el carné de conducir a los 18 ó 20 años y que es ahora cuando han podido comprarse un coche, y que desde que se sacaron el carné de conducir no se han puesto al volante. Finalmente encontramos un 3% de personas que padecen amaxofobia, miedo o fobia a conducir por motivos psicológicos debido a un accidente o trauma al volante.

Los cursos que ofrecen las autoescuelas a estos alumnos son sencillos y rápidos. Se les incluye tanto clases teóricas como prácticas. En la parte teórica se les enseña las nuevas normas de circulación, señales o límites de velocidad. Mientras que en la parte práctica lo importante es que el alumno vuelva a coger confianza en el coche y pierda el miedo al tráfico. Además, se hace hincapié en las glorietas e intersecciones, en la soltura de los mandos, como es el juego de marchas y pedales, en que conozca las medidas del coche y rectificar la distancia lateral en adelantamientos o en calles estrechas y en una de las maniobras que más les cuesta y cuya destreza es de lo que primero se olvida: el aparcamiento. En la mayoría de los casos la práctica se realiza en el propio coche del alumno, ya que como posee carné de conducir no es necesario el doble mando y es mejor para el alumno, pues practica con su propio coche y se siente más cómodo.

"Es muy peligroso que una persona que no ha conducido después de un largo periodo de tiempo se vuelva a poner al volante por si sólo. Para ello están las autoescuelas y los formadores de Seguridad Vial para ayudarle y corregir esos defectos y miedos. La sociedad ve, cada vez más, a la autoescuela como un centro de formación y de ayuda y no sólo como la academia a la que se va una vez en la vida para sacarse el carné de conducir. Nuestra labor está en ayudar a jóvenes, trabajadores, ancianos o cualquier ciudadano que lo necesite en todos los campos de la formación en Seguridad Vial", nos comenta Anselmo Murado, Presidente de Formaster.

| Fuente: Formaster | Alcance: España