7 feb. 2015

Fernando Alonso, ¿arrepentido de dejar Ferrari?

Fernando, ¿por qué te fuiste de Ferrari?


Apenas han pasado unos pocos meses tras el anuncio o confirmación oficial del regreso de Fernando Alonso a McLaren, y sólo unos pocos días de sus primeras vueltas en el MP4-30, y ya hay un numeroso sector de aficionados a la Fórmula 1 que vaticinan otro año aciago y en blanco para el piloto español. Fernando adujo que volvía a McLaren para terminar lo que había empezado en 2007 y "volver a poner el número 1 en un McLaren". Curioso, muy curioso, si tenemos en cuenta que casi ese mismo argumento podría servir de razonamiento para no irse de Ferrari, porque si le damos la vuelta sirve, sin cambiar un ápice -tan sólo el nombre de la escudería-, de la misma forma para la casa italiana: "no me voy de Ferrari para terminar lo que he empezado en 2010, y volver a poner el número uno en un Ferrari".

Cierto que de nada sirve mirar atrás, ahora Alonso deberá lidiar con lo que tiene, pero a nadie se le escapa, por lo visto esta semana, que en Ferrari parecen haber dado con la tecla correcta para ganar. O al menos para presentar batalla. Y no solo es por Vettel, sino que Raikkonen también, ambos han estado muy arriba en la tabla de tiempos de los tests en Jerez, y de hecho Ferrari, con Raikkonen a los mandos, terminó en cabeza.




Obviamente son solo unos tests, pero debemos recordar que si no fallan en los tests, es muy raro que la escudería falle luego en las carreras. Es decir: serán competitivos igualmente. ¿Cuánto? Es un misterio. Pero parece más que evidente que al menos no se arrastrarán penosamente por los circuitos, como el año pasado.

¿Y McLaren Honda? Pues con un coche nuevo, sin grandes riesgos aerodinámicos (se mire por donde se mire, el MP4-30 es muy "simplón", ciertamente para ir a lo seguro de inicio y no "experimentar", y así ir creciendo, pero eso le resta competitividad de manera inmediata), y encima con un motor y unos ingenieros -japoneses e ingleses- que no se entienden entre ellos. El propio Eric Boullier, jefe de la escudería, lo reconocía hace pocos días: sus mayores problemas no es solo que los diferentes sistemas electrónicos "hablen" y se reconozcan entre sí, sino que los ingenieros puedan también entenderse entre ellos. Un lío. Un lío monumental en el que no ayuda para nada las nuevas tecnologías que tienen que introducir, probar, construir, diseñar, y luego pilotar sobre la pista.


Pero si resulta bastante evidente que Fernando Alonso estaba mejor en Ferrari, ¿por qué se fue de allí? Bueno, por de pronto a Ferrari le dedicó una buena cantidad de sus mejores años como piloto (de 2010 a 2014, "un mundo" en este deporte), y no obtuvo lo que quería: ser número uno. Sí, subcampeonatos, buenas carreras, incluso Grandes Premios... Pero no "el premio gordo". Pero la Fórmula 1 es cíclica, y cada escudería pasa unos cuantos años de sequía antes de volver a otros tantos de gloria. ¿Y si ahora le tocase a Ferrari, qué pasaría? Pues que los esfuerzos de Fernando se los llevará Vettel. Ni más ni menos.

Y es que el alemán no es tonto para irse a una escudería a perder el tiempo y su valía, sino que se ha ido a "la Scudería", con mayúsculas, donde mejor le pueden guiar de nuevo hacia la consecución del Campeonato. ¿Por qué entonces, lo que le servía a Vettel, a Alonso no le sirve? Bueno, por varias razones. El desmantelamiento absoluto de Ferrari, la marcha de Montezemolo (su presidente), con destitución incluida, la muerte de Emilio Botín (el gran garante de Fernando y apasionado del motor)... Muchas, muchísimas variaciones que han ido dejando al asturiano cada vez más solo. Pero hay que recordar algo: si Alonso había perdido todo "apoyo" en la escudería, Raikkonen no era diferente. ¿Por qué entonces se fue Fernando y no el finlandés? Pues probablemente porque, con la llegada de Vettel, Fernando no quería volver a pasar en Ferrari aquella temporada malograda con Hamilton que vivió en McLaren. Porque es evidente -y resulta claro- que el favorito para los nuevos "capos" de Ferrari es Vettel, por encima de Raikkonen, y por encima de Fernando. Y Fernando, mucho más visceral, no podría "tragar" con algo así, mientras que a Raikkonen, más frío e indiferente, le trae sin cuidado a quien le pongan en frente y quién sea el preferido por sus jefes. Él se limita a cumplir su papel, que es correr.


Alonso vio, por tanto, en Honda -más que en McLaren- una nueva oportunidad. No se fue de Ferrari porque el monoplaza no fuera a ser competitivo este año. Alonso es muy inteligente, y claro que sabía que el Ferrari sería competitivo, pero entre bambalinas ocurrían muchísimas otras cosas, hasta el punto de que -se cuenta, y parece evidente- el anterior jefe de equipo, Marco Mattiacci, ni se hablaba con el español. ¿Para qué estar en una empresa, en una escudería, donde no se es querido, teniendo la oportunidad de irse a otra grande donde no solo le recibirían con los brazos abiertos, sino donde podría enfrentarse a nuevos e interesantes retos? Reconozcámoslo: tú, yo y cualquiera hubiésemos hecho lo mismo.

¿Si estás en una empresa que te pagan bien, pero que nadie te quiere, y te ofrecen ir a otra pagándote lo mismo y donde de verdad te tendrán en cuenta, te irías o te quedarías? ¡Todos nos iríamos!


Cierto que Ferrari ha empezado muy fuerte, colocándose en Jerez con los mejores tiempos en casi todas las jornadas, pero por mucho "dopaje" que le hayan puesto a ese nuevo propulsor, queda por ver si podrá enfrentarse de verdad y estar a la altura del de Mercedes-Benz. Y todos los datos apuntan a que resulta evidente que no. Por lo tanto, ¿para qué tener un grandísimo motor y un monoplaza enormemente mejorado, si no logras superar al número uno? ¿Para ser segundón? Eso ya lo fue Fernando varias temporadas (2010, 2012 y 2013, casi nada) en Ferrari.

Lo de Honda, ciertamente, es un proyecto más a largo plazo. Pero también más seguro. A nadie se le escapa que en capacidad mecánica y tecnológica los japoneses les dan cien vueltas a los italianos. Si a eso se le añade que puedan trabajar con una escudería -como es McLaren- de las mejores en aerodinámica -ellos introdujeron la primera variante de DRS, no lo olvidemos-, entonces el resultado puede hacer saltar por los aires el monoplaza de Mercedes. Puede que no este año, pero sí tal vez dentro de dos. O tres. Paciencia mientras tanto. Ahora bien, ¿tendrá paciencia Fernando? ¿La tendrán los aficionados españoles? Mucho me temo que en cuanto Alonso no gane dos carreras ya le queramos hacer firmar el finiquito para que pruebe en otro sitio. No, así no se hacen las cosas. De momento, sin la posibilidad de haberse ido a Mercedes-Benz (que lo habrían hecho seguramente Campeón del Mundo a las primeras de cambio) la alternativa más razonable era Honda. Si aguanta ahí puede que logre la tan ansiada tercera corona. Si se va... Puede que ya no vuelva a tener otra oportunidad. Los años no pasan en balde. Para nadie.



| Redacción: Scott Hebron para Revista Coche