22 nov. 2014

NSU, la gran olvidada

NSU era una de las marcas más futuristas y con más probabilidades de cambiar la industria del automóvil a mejor. La llegada de Volkswagen acabó con todo ello.


Ya hemos hablado en esta sección de Revista Coche sobre uno de los fabricantes más devorador de marcas de la historia, Peugeot. Pero si la marca del león tiene el penoso récord de haber acabado con un buen número de marcas históricas, la firma alemana Volkswagen no ha hecho menos. Los alemanes son sin duda uno de los grupos automovilísticos más "glotones" que hayan existido jamás. Bajo sus pies han caído marcas como DKW, Horch, Wanderer o la misma NSU de la que hablaremos hoy.

Incluso en Volkswagen tienen un lado "vengativo" bastante siniestro: cuando hace unos pocos años Porsche estudió la idea de absorber Volkswagen, los propietarios del grupo germano respondieron lanzando una oferta irrechazable que acabó con todas las aspiraciones de Porsche, resultando el cazador cazado y a día de hoy Volkswagen controla de hecho y de facto a Porsche.




Algo similar hubiera ocurrido con la española Seat, si no llega a ser porque los alemanes, bajo amenazas de cerrar la factoría de Martorell, lograsen del gobierno español unas multimillonarias subvenciones para mantenerla a flote. De hecho Seat pervive porque a Volkswagenle interesa -y mucho- la inyección de dinero de España. Lo más penoso de todo es que Volkswagen aprovechó la crisis bancaria de haces unos años, en un momento de debilidad de España y en el cual el cierre de una factoría como la catalana hubiera sido un duro revés para la economía hispana. Pero que Seat no es ya mas que una filial (y pequeña) de Volkswagen viene a demostrarlo su dirección (hace pocos años renovaron la cúpula con un alemán), y que hasta su formación esté inspirada en la alemana.

Pero no es de Seat de quien quiero hablar, porque su historia ya la conocemos todos de sobra, sino de NSU. Este fabricante debe su nombre a la pequeña localidad de Neckarsulm, en donde comenzó a fabricar, como tantos otros a finales del siglo XIX, bicicletas, motocicletas y, más tarde, en 1096, coches.

NSU era una pequeña pero gran firma de coches. A diferencia de otros fabricantes alemanes, los cuales durante la II Guerra Mundial tuvieron sus más o menos escarceos con Hitler (contratos con Hitler significaban dinero, y no eran pocos los tentados por ellos), NSU solamente fabricó para el ejército motos, y, después de la guerra, incluso lanzó una versión civil de su estupenda moto militar (la Type HK 101).


Pero como muchas otras marcas adelantadas a su tiempo e innovadoras, fue víctima de su propio afán tecnológico. NSU fue la primera marca de coches en desarrollar el motor rotativo Wankel, y en ponerlo a la venta en su modelo Wankel Spider. Lamentablemente eso supuso el principio del fin para ella: el motor Wankel aún no era lo suficientemente fiable para comercializarlo, y no tardó en presentar fallos. Esto hizo que la fama de NSU como fabricante de coches cayera en picado. A la vez, los recursos que habían empleado en su desarrollo (unos recursos excesivos para una compañía relativamente pequeña como lo era NSU) hicieron que pronto la compañía se volviera inviable. A finales de los sesenta, en 1969, Volkswagen anunciaba la adquisición de NSU y su incorporación a Audi, y con ello se acababa uno de los mejores fabricantes de coches de Europa.

Pero dejando de lado el relativo fracaso de los Ro 80 con motor Wankel por las razones que acabo de explicar, el resto de modelos de NSU eran excelentes, y tenían muchos fans incondicionales. Sus modelos Prinz, por ejemplo, los TT y similares, disponían de una carrocería con un diseño muy bien estudiado. Una especie de "saliente" rodeaba la correcería, protegiendo la zona inferior del coche (luces, ruedas...) de las abundantes nieves del clima germano. Las luces traseras, además, tenían un diseño saliente e independiente, también muy útil para aumentar la seguridad con acumulación de nieve, barro o granizo. A diferencia de otros modelos con motor trasero, como los Porsche, en los NSU Prinz la entrada de aire al motor era lateral, con esto se evitaba también que nieve o elementos que se dispusieran sobre la baca del coche (muy normal en los sesenta y setenta) desviaran el flujo de aire destinado a la refrigeración del motor.

Eran, por tanto, coches muy buenos y con motores muy eficientes (con consumos en torno a los seis litros a los cien, muy económico para la época).

Por desgracia en cuanto Volkswagen llegó todo eso acabó. Para intentar contentar a los fans de NSU (que había muchos), Volkswagen les dijo que NSU no desaparecería, sino que en realidad estaría dentro de Audi (el fabricante germano ya había metido también a Auto Unión en Audi con parecida estrategia).


Pero la realidad fue que Audi continuó con su serie de modelos y mecánica a espaldas totalmente de NSU e ignorando de plano todo lo que esta firma había hecho y diseñado. Algo que deja este extremo palpable es que en cuanto Audi llegó, ésta dejó de desarrollar el motor Wankel que tanto empeño, tiempo, esfuerzo y dinero le habían puesto en NSU.

Quién sabe si NSU hubiera continuado hoy en día tal vez estaríamos hablando (y usando) motores Wankel más fiables y económicos que los actuales. Por desgracia eso ya nunca se sabrá, y, por desgracia también, NSU acabó comprobando en sus propias carnes cómo se las gasta un depredador como Volkswagen, que, como decíamos en artículos anteriores, es una de esas marcas que ha logrado pervivir porque antes que cualquier otra cosa miran por sus beneficios. Sí, alguien puede decir: qué se va a hacer, son negocios. Puede ser, pero no deja de ser una lástima porque las marcas de coches no son bancos, y no deberían nunca de serlo. Aunque haya cada vez más que operen como tales.

| Redacción: Scott Hebron para Revista Coche