12 may. 2014

Ferrari podría haber abandonado ya al F14 T a su suerte


Ferrari podría estar centrándose ya en el próximo año. Rumores y declaraciones "a sotto voce" parecen indicar ese extremo. La cruda realidad del excesivo dominio de Mercedes, y el alejamiento con otros rivales como Red Bull e incluso Lotus parecen haber apurado las cosas. De hecho, en Ferrari no quieren verse sorprendidos también el año que viene por otro duro rival que ha tirado esta actual temporada por la borda y la ha dado ya por perdida: McLaren, el cual lleva dos años (2013 y este año) desarrollando y diseñando el monoplaza con el que aterrizará en 2015 con Honda. En Ferrari son conscientes de ello, como lo son de que Mercedes Petronas desarrolló este monoplaza que ahora está triunfando el año pasado (y parte del anterior), y de hecho los alemanes prácticamente estuvieron la pasada temporada con un monoplaza anticuado para asegurarse del espectacular desembarco de ésta.

Por lo tanto, a nadie se le escapa (y en Maranello menos aún) que necesitan centrarse en un coche "revolucionario" de verdad, y no en las falsas promesas de siempre de las cuales ya están hartos sus seguidores y aficionados, tanto italianos como españoles. Y para hacer un buen coche según está la tecnología y lo complicada de la normativa, tienen que centrarse al cien por cien, no les valen -la realidad lo ha demostrado- centrarse al 50% como lo hacían las últimas temporadas. El aterrizaje de Marco Mattiacci como director de la escudería precisamente ahora, y no después, es también un indicativo de que quieren darle a su nuevo jefe un año "de aprendizaje" antes de meterse de lleno en su nuevo e importante proyecto, con un coche totalmente nuevo, y no el F14-T actual, que no es más que una copia aprovechándose del chasis del modelo de la pasada campaña.




Fernando Alonso lo dejaba también entrever ayer, diciendo que no iban a traer grandes novedades ya a los premios, sino que simplemente iban a llevar "alguna que otra cosilla". Estas "cosillas" serán pequeñas partes aerodinámicas y actualizaciones de software para el motor, que probarán en los libres de los grandes premios, pero con vistas al próximo año y al nuevo coche, y no a éste. Eso sí, si funcionan en el F14-T mejor que mejor, pero será complicado que lo hagan porque no estarán pensadas para él.

Montezemolo y varios directivos aseguraban hace unas semanas que apostarían por el monoplaza actual hasta el Gran Premio de España, donde se constató un fracaso tremendo, pero ciertamente en Maranello no tenían muchas esperanzas en él, y tanto Fernando Alonso como Kimi Raikkonen saben y son conscientes de que esta temporada tendrán que apañárselas como puedan, que será, la mayoría de las veces, rozar el podium en aquellos premios que la suerte les sonría, o quedarse atrás.


Las cosas están así, y es que la F1 actual no permite desarrollos conjuntos, y los del cavallino rampante saben muy bien que Red Bull volverá a tener un coche enormemente competitivo el próximo año (o incluso antes, a final de temporada) cuando Renault resuelva todos sus problemas de motor y los de la bebida energética afinen su diseño con las nuevas piezas. Si en Ferrari siguieran apostando por un caballo perdedor desde su gestación y diseño, como lo es el F14-T, perderían no solo esta temporada, sino la próxima, en donde varios de sus rivales probablemente se pondrían por delante. Por ello sus recursos están centrados únicamente al próximo año, y este 2014 será simplemente un año de transición para ellos, tras haber demostrado el F14-T que no da para más.

Veremos qué ocurre la próxima temporada, porque no lo van a tener precisamente fácil. Pero lo peor, además de eso, es que en Ferrari llevan ya muchos, muchos años perdiendo la batuta del liderato, desperdiciando recursos en coches que no pueden competir con igualdad en los puestos de cabeza y, sobre todo, haciendo promesas a sus fieles seguidores de coches revolucionarios que nunca cumplen. Tal vez este sea su último cartucho para demostrar que realmente son motoristas, porque fueron ellos los primeros en apostar e insistir en un cambio de motor que supuestamente, por su experiencia en propulsores, les iba a beneficiar.

| Redacción: Scott Hebrón para Revista Coche