16 nov. 2017

¿Por qué Peugeot (menos en el Peugeot 309) no ha pasado del número 8?


Muchos amantes del motor y de Peugeot probablemente se hayan preguntado por qué todos los modelos actuales de la marca se han detenido en números terminados en 8. Estrategias de mercado, onomásticas, orígenes sorprendentes, temas culturales, relación con fenómenos destacados…, muchas son las curiosidades que intentan descifrar esta elección de Peugeot

Hasta hace 10 años aproximadamente, todos los modelos de Peugeot aumentaban el último número de su denominación de uno en uno para distinguir las nuevas generaciones de las anteriores. Una tónica habitual que se detuvo de forma repentina en el número 8, estando este presente en los últimos modelos de la marca: el Peugeot 3008, el 5008 y el nuevo Peugeot 308.




Aunque probablemente esta elección se deba al significado del propio número en sí, que está ligado al poder, la energía y la realización, muchos son los motivos que se han comentado y que han llevado a la marca a parar en ese número, pero ninguno es el exacto.

Hay una corriente que aboga por temas de mercadotecnia, ya que en la cultura china el número 8 es el de la buena suerte puesto que la forma de pronunciación es muy parecida a la de la palabra que significa riqueza y prosperidad. De hecho, los Juegos Olímpicos de Pekin fueron inaugurados el 8 de agosto de 2008 a las 8 de la noche con 8 minutos y 8 segundos y hay mucha gente que paga cantidades desorbitadas de dinero por elementos que terminan en 8, como casas en ese número de una calle o coches de segunda mano con ese número en la matrícula.

También puede ser por un tema de relacionar la marca con el origen del hombre, ya que hay muchas personas que en la cadena de ADN de la que están hechos todos los seres vivos ven una gran sucesión de ochos, o bien porque es el número atómico del oxígeno.

Esta concepción humanista del motivo por el que Peugeot eligió el 8 para terminar las denominaciones de sus vehículos también se puede apoyar en el hecho de que en algunos modelos como el Peugeot 2008, el 3008 y el 5008, ese doble cero puede parecer el símbolo de infinito, una realidad que siempre ha sido motivo de estudio por el hombre y que casaría con el 8 final, que para la astrología representa el universo.

Por supuesto, hay otras curiosidades con el 8 como protagonista en las que algunas personas se han basado para cimentar esta cotidianidad de Peugeot en sus modelos: 8 es el número de humanos en el Arca de Noé; es el número de renos del trineo de Papa Noel, ahora que llega la Navidad; es el número de peones en el ajedrez; es el número de la bola negra del billar; ocho tentáculos tiene el pulpo, 8 patas y 8 ojos la araña; 8 es el número 1.000 en la notación binaria; es el número de aristas y vértices de un cubo….

Hay millones de teorías, inclusive una que hace referencia al rectángulo áureo, esa sucesión de números que debemos a Leonardo de Pisa, más conocido como Fibonacci y que, entre otros aspectos, definen lo que se llama como "la proporción divina". Esta teoría se basa en que uno de los números de esta sucesión es el 8, lo que intuye la búsqueda de Peugeot por esa proporción idónea en sus vehículos.

Esta corriente de opinión que se apoya en el tema de la proporción y la simetría perfecta también esgrime que el número 8 puede ser colocado de manera vertical u horizontal, pero al reflejarlo en un espejo, volverá a su forma original. Es el único número considerado perfecto a nivel simétrico, lo que apoya la teoría de que Peugeot ha utilizado este número para que todo el mundo vea fenomenalmente la denominación de cada modelo desde cualquier punto de vista.


El extraño caso del Peugeot 309
El Peugeot 309 se sale de todos los estándares de denominación en Peugeot. La explicación de por qué se le puso el número 309 a un modelo que, en los años en los que apareció, Peugeot solía usar el 5 (Peugeot 205, Peugeot 505...) es algo triste pero muy curiosa. Triste porque representaba el adiós a una marca, la SIMCA-Talbot. En efecto, en realidad el Peugeot 309 no era un modelo de Peugeot, había sido desarrollado por el equipo de ingenieros de SIMCA (bajo la denominación de Talbot), y usaba motores SIMCA. Sin embargo, cuando iba a empezar a fabricarse, los responsables de Peugeot decidieron eliminar la marca Talbot y, por ello, se quedaron con un coche desarrollado en su totalidad. ¿Qué hacer, entonces? Pues comercializarlo bajo Peugeot. Como no era un Peugeot en el sentido estricto, y en parte para homenajear a SIMCA, los directivos decidieron darle el número máximo de modelo dentro de la gama de los 300, esto es, el 309.

El Peugeot 309 debería haberse denominado, en realidad (y así eran los planes de la marca gala) SIMCA-Talbot Arizona. Iba a ser el sustituto del SIMCA Horizon, es decir: un automóvil compacto del segmento medio, llamado a competir con el Volkswagen Golf, con el Ford Escort y Fiesta, o con el mismo Peugeot 205. En Peugeot lo colocaron un escalón por debajo del 305 que se comercializaba en aquellos momentos. Fue un éxito rotundo pero, por desgracia, ya no bajo la marca SIMCA.


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