2 mar. 2015

¿Y si el seguro de mi coche no cubre desastres naturales?

En caso de no cobertura de nuestro seguro habitual, podemos recurrir al Consorcio de Compensación.


Riadas, nevadas, granizadas, etc. El crudo invierno se ha hecho notar en estas últimas semanas con sus inclemencias meteorológicas, la más reciente el desbordamiento del Ebro que ha afectado a varias localidades a su paso por Navarra y Aragón. En ocasiones, los vehículos también sufren sus efectos en su propia chapa. No es extraño ver en televisiones y periódicos imágenes de coches engullidos por la nieve, arrastrados por un río que se ha desbordado o que les cae un árbol por la acción de un fuerte viento. Cuando esto ocurre, ¿sabe el conductor qué hacer y a quién recurrir para que se haga cargo de estos daños que normalmente no cubren nuestras pólizas de seguros?

Los conductores suelen ser prácticos en la búsqueda del seguro, ciñéndose a aquel que más se ajusta a sus necesidades y uso, sin olvidar la cuestión económica. Sin embargo, obviamos las ampliaciones de la póliza que existen para que nos cubran determinados fenómenos naturales que no son tan extraños en nuestro país, pero que a cualquiera puede sorprender.



AutoScout24, consultora experta en automoción, recuerda que existe una entidad estatal que soporta aquellos casos que escapan de las aseguradoras y sus pólizas. Se trata del Consorcio de Compensación de Seguros y es el encargado de hacer frente a las consecuencias de terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, tornados, vientos con rachas superiores a los 120 km/h e incluso a la caída de pequeños meteoritos.

En caso de que un vehículo sea víctima de alguno de estos sucesos habría que dirigirse a este organismo público y hacerles constar nuestro caso, como recuerda la plataforma internacional experta en VO. Se pueden iniciar los trámites a través de Internet aunque posteriormente habrá que exponer el caso en profundidad en una de sus sedes, incluyendo el mayor número de documentos posibles que acrediten el daño causado en el vehículo: nuestra póliza de seguro, peritación de daños, presupuesto de reparación de un taller acreditado, fotografías del momento de la catástrofe, etc. A partir de aquí se abre un proceso para estudiar cada caso y dar solución.

Sin embargo, la recomendación desde la consultora AutoScout24 es la de contar con un seguro lo más amplio posible para así evitar sorpresas o demoras en la toma de decisiones, sobre todo si requerimos de nuestro vehículo para un uso diario o frecuente. La diligencia aquí del conductor es crucial para que las consecuencias de esa fatídica riada no sean demasiado onerosas para el bolsillo. Que nos lluevan las mínimas preocupaciones.

| Fuente: AutoScout24, | Alcance: España