27 ago. 2014

Los Peugeot serie 100, los pequeños compactos de la marca del león


En octubre, el lanzamiento del Peugeot 108 volverá a poner sobre la palestra la serie 100 de Peugeot. Una familia con más de cuatro décadas de historia y que cuenta entre sus miembros con referentes como el Peugeot 104, el Peugeot 106 y el Peugeot 107.

En 1972, Peugeot lanzaba su Peugeot 104. Diseñado por el ilustre Paolo Martin y fabricado en el Centro de Producción de Mulhouse, tiene el honor de ser el primer vehículo ensamblado en dicha planta. En un primer momento salió al mercado con una silueta sedán de tres volúmenes y cuatro puertas, aunque su voladizo trasero le otorgaba una forma similar a la de una berlina compacta. Su motor 1.0 estaba disponible únicamente en gasolina, al igual que sucede hoy en día con el Peugeot 108, y fue muy popular gracias a sus consumos frugales y su facilidad de mantenimiento.




El Peugeot 104 estuvo en el mercado hasta 1988 y con el paso de los años fue enriqueciendo su gama, tanto en carrocerías como en propulsores: en 1974 vio la luz la declinación coupe, con un chasis más reducido y tres puertas. En 1976, el sedán fue sustituido por una berlina compacta de cinco puertas. Por su parte, el bloque de 954 cc se acompañó de versiones de 1124cc, 1219cc y 1360cc.

Para identificar las distintas ediciones y modificaciones respecto al original, Peugeot utilizó una denominación basada en letras. Y de todas, la más célebre respondía al código ZS 2. El Peugeot 104 ZS fue ideado en 1976 como una concepción más deportiva del 104. Tres años más tarde y con motivo de su participación en el Grupo B, Peugeot homologó las mil unidades requeridas del Peugeot 104 ZS 2: un 1.4L de 68 kW que apenas sobrepasaba los 700 kilos de peso. O lo que es lo mismo: el germen conceptual de lo que acabaría siendo el 205 GTi.


Por prestaciones, concepción y coexistencia en el tiempo, el sucesor natural del Peugeot 104 fue el Peugeot 205. Pero no hubo que esperar mucho tiempo para que la familia 100 recibiese un nuevo miembro. El Peugeot 106, también desde el Centro de Producción de Sochaux, fue presentado en sociedad en 1991.

Con una silueta hatchback y unas medidas compactas (3.560 metros de largo por 1.520 de ancho), contaba con versiones tres y cinco puertas. A diferencia de su hermano pequeño, este 106 llegó a presentar motores diésel. Su éxito en el mercado se basó en su capacidad para saber interpretar las necesidades del mismo: su diseño moderno para la época, su facilidad de manejo y sus costes de mantenimiento le convirtieron en una opción muy popular.

Cerca de 2.8 millones de unidades producidas certifican esta afirmación. Pero si el Peugeot 106 puede presumir de la categoría de mito es por algunas de sus versiones, que han hecho que todavía hoy sea un modelo apreciado por coleccionistas y amantes de los ralis.


Y precisamente el Peugeot 106 Rallye es el mejor exponente. Se comercializó con dos motores 1.3 y 1.6 que entregaban 100 CV y 103 de potencia respectivamente. Llegaría a existir un 1.6 120 CV, a imagen y semejanza del Peugeot 106 GTi, pero fueron las primeras versiones las que se convirtieron en célebres.

Su imagen sobria, su equipamiento básico y la ausencia de elementos que aumentasen el peso fueron algunas de sus señas de identidad. No fue el más potente de la gama, pero sí el que ofrecía más carácter. Un modelo muy divertido de conducir cuando las curvas entraban en juego y que encarnaba el espíritu clásico de lo que significa la conducción.

En 2004, el Peugeot 106 decía adiós al mercado, aunque permanece en la memoria colectiva de muchos hasta hoy en día, y llegaba el Peugeot 107. Este lanzamiento supuso el punto de inflexión de la serie 100 para llegar a lo que es hoy en día. El Peugeot 107 cuenta con un espíritu eminentemente urbano y, a diferencia de sus dos antecesores, se inscribe en el segmento A.


Hasta que en octubre aparezca el Peugeot 108, el Peugeot 107 es a día de hoy el modelo más compacto y ciudadano de la gama Peugeot. Está disponible en dos versiones de su bloque 1.0 68 CV: con caja manual y caja 2-Tronic. Esta última facilita la conducción ya que permite el cambio de marchas sin intervención directa del conductor.

El Peugeot 107 presenta detalles de intuitividad, un campo en el que el Peugeot 108 será líder. Por ejemplo, los relojes de la instrumentación se sitúan en una posición inédita: el velocímetro en el centro de la circunferencia del volante, copando el protagonismo, y por encima del mismo, el cuentarrevoluciones. Esta disposición supuso un adelantado de varios años al concepto del Peugeot i-Cockpit, solución implantada en los últimos lanzamientos Peugeot.

Como ha sucedido históricamente en la serie 100, el Peugeot 107 presenta consumos y emisiones moderados: su versión 1.0L 68 CV MA5 registra un consumo de 4,3 l/100 km y emisiones de 99 g/km de CO2.

El Peugeot 108 recoge todos los atributos que han hecho especial a la serie 100 y los actualiza en un modelo urbano que destaca por su diseño a la moda y personalizable, su alto nivel de equipamiento, su conectividad y su comportamiento dinámico. Estará disponible en octubre pero ya es un referente entre los modelos urbanos por su diseño, capacidad de personalización, equipamiento tecnológico y comportamiento eficiencia de sus motores, como la versión 1.2L PureTech 82 CV.





| Fuente: Peugeot