28 sept. 2015

Empiezan las restricciones: Suiza prohíbe la venta de coches Audi, Skoda, Seat y de Volkswagen


Audi confirma que algunos de sus motores también llevan el software malicioso.

Se estima que unos 180.000 coches apunto de venderse se quedarán, de momento, sin dueño, tras la decisión tomada por las autoridades suizas de prohibir la venta de coches con el software camuflado, esto es, los motores diesel de 1,2 litros, 1,6 litros y 2,0 litros que montan algunos de los modelos de las cuatro marcas del grupo VAG.

La medida de momento no es definitiva, sino que es cautelar hasta que se aclare la situación o se pueda eliminar el software malicioso. Suiza es el primer país europeo en tomar estas medidas, quizá porque, al contrario que otros países (como España) no tiene sobre su suelo fábricas de VAG que pudieran verse afectadas.




Lo que es un hecho cada vez más evidente es que nunca se sabrá la verdad. La UE tratará de ocultar al resto de marcas (como ya hiciera con Volkswagen hasta que los estadounidenses lo descubrieron) para no dañar la economía del Viejo Continente. No obstante, Audi ya confirmó que sus motores llevaban este software, y las siguientes presumiblemente en caer serán Skoda y Seat. Además, el International Council for Clean Transportation, (ICCT, por sus siglas en inglés), el grupo ecologista que denunció ante la EPA el fraude de Volkswagen, declaró que hay más marcas implicadas y que lo dirán en su momento.

En la trastienda, tras el telón, los contactos, conversaciones y discusiones son constantes, con el fin de buscar no solo que los demás fabricantes no resulten afectados, sino, y sobre todo, eliminar de sus motores los sistemas de camuflaje que incorporen sin que nadie se entere. Una de las estrategias que manejaría presumiblemente la industria automotriz europea es hacer, dentro de algunos meses, una llamada a revisión por un tema "vanal" y aprovechar para solucionar este problema, aunque otra alternativa es que se haga mediante la revisión periódica.

El mayor problema que tienen es cómo hacer para que los propios mecánicos y técnicos no se enteren, para lo cual podrían estar desarrollando un parche que se añadiría al sistema de diagnosis simulando ser una actualización del mismo. El problema es que el parche no estaría listo hasta dentro de, al menos, un par de meses. Y para ese tiempo puede que sea ya muy tarde para algunas marcas.

De momento el resto de fabricantes ha establecido un pacto de silencio. Volkswagen contratará un prestigioso bufete de abogados para su defensa, y tratará de responder con toda la fuerza de sus talonarios a las acusaciones de las autoridades en USA.

| Redacción: Revista Coche

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