22 jul. 2015

Más autonomía y mejores sistemas de recarga para los eléctricos de Volkswagen


El Grupo Volkswagen manifiesta una vez más su rol de líder en sistemas de propulsión eléctricos y automatizados, y ya trabaja en la siguiente generación de coches eléctricos. Las mejoras que Volkswagen ha conseguido con la densidad de energía y la capacidad de sus baterías de tracción permitirán una autonomía de más de 500 km en un futuro próximo. Esto se traducirá en una "verdadera electrificación" del transporte personal, con un gran volumen de coches. Con el objetivo de reducir al máximo los tiempos de carga de todos estos coches –y de que el proceso de carga sea tan eficiente y cómodo como sea posible–, los ingenieros de Wolfsburg están trabajando en un sistema automatizado de carga por corriente directa (CD): una estación de repostaje eléctrico automático llamada "E-SmartConnect".

La siguiente generación de coches eléctricos estará equipada con baterías de alta capacidad, por lo que se necesitarán unas elevadas capacidades de carga (entre 80 y 150 kW, o más) para que estos dispositivos de almacenamiento de energía se recarguen de forma rápida. Esto se puede lograr con tecnología de carga rápida por CD, pero esta opción también requiere el uso de cables gruesos, que no son fáciles de manejar debido a su peso y rigidez. Como respuesta a esta situación, el objetivo de la investigación del proyecto E-SmartConnect es acoplar de forma automática un conector CD al coche. Cuando esta carga se lleva a cabo en conjunción con un sistema de estacionamiento automatizado, el proceso tarda muy poco tiempo y es extremadamente cómodo y fiable.



El enlace entre el conector CD y el coche se crea a través de una instalación de cable de bajo momento de fuerza y el uso del robot ligero "LBR iiwa" de Kuka. Los siete ejes de dirección y los sensores de par integrados del robot garantizan una conexión precisa, sensible a la fuerza y fiable.

Estacionamiento automatizado: hasta el último centímetro
El proceso automatizado de carga empieza con la comunicación entre el coche y la estación de carga. El coche eléctrico transmite sus datos de perfil a la estación, que entonces indica al sistema de estacionamiento automatizado del coche dónde debe aparcar. Para conseguir la precisión necesaria (el enchufe CD del coche debe estar posicionado dentro de un área que mide 20 x 20 centímetros), la infraestructura que rodea el conjunto tiene el soporte de los propios sistemas de asistencia del coche; además, una cámara montada sobre el dispositivo de retención del robot calcula al milímetro la posición exacta de la toma de corriente. Una vez posicionado el coche, el robot quita el conector CD de la unidad de carga y la inserta en el enchufe. A continuación, una cinta transportadora lleva al robot hasta el siguiente coche eléctrico que necesita una recarga.

E-SmartConnect asegura una colaboración entre humanos y robots (HRC) segura y fiable
Una vez se ha completado el proceso de carga, el robot recibe la orden de desacoplar el conector CD, tras lo cual el coche abandona automáticamente el área de carga y deja espacio para el siguiente. Esto garantiza una utilización óptima de la capacidad de la estación de carga.

El sistema es perfecto para el uso público, ya que la tecnología E-SmartConnect también monitoriza el proceso entero para asegurar que no hay peligro de daños por contacto físico entre el robot y las personas. Con ello, se posibilita la colaboración entre humanos y robots sin que sean necesarias barreras adicionales de seguridad.

| Fuente: Volkswagen