5 ene. 2015

Las carreteras secundarias, el gran drama

Ante el incremento de la siniestralidad en las carreteras secundarias en 2014, el RACE propone usar más las autopistas.


Los datos presentados por el Ministro del Interior sobre la siniestralidad vial 2014, con un total de 1.131 muertos en carretera (tres menos que en 2013), demuestra que queda aún mucho por hacer para conseguir el objetivo de reducir la accidentalidad vial. En este sentido, el balance dado a conocer revela que 894 personas murieron en carreteras secundarias, lo que supone el 79% del total de los fallecidos, siendo la única vía donde aumenta la siniestralidad. Por el contrario, bajan los fallecidos en autovías (que supone el 16% del total) y en autopistas (un 5% del total). A la luz de estos datos, desde el RACE consideran que se debería incentivar el tráfico por las vías más seguras, como las autopistas de peaje, con medidas como subir la velocidad a 130 km/h, así como reducir los costes en estas vías, lo que animaría a los usuarios a utilizarlas de forma más frecuente, frente a las vías más peligrosas, que son las secundarias.

Por otro lado, tras una fuerte disminución de los siniestros viales en los últimos años, los datos presentados por el Ministerio alertan de una ralentización de esta bajada. Para conseguir mejorar las cifras, al esfuerzo y sensibilización del conductor le deben acompañar otras estrategias, dirigidas a potenciar la renovación del parque automovilístico y a la inversión en carreteras.




De los datos presentados por el Ministro del Interior en su balance de la siniestralidad, con datos a 24 horas, se destaca la reducción de los fallecidos en vías interurbanas (que pasan de 1.134 en el año 2013 a 1.131 en el año 2014); en los accidentes mortales (de 1.000 a 981), y en los heridos graves (5.278 a 4.874), frente a un aumento de los siniestros mortales en furgonetas y camiones, así como en los accidentes en vías secundarias.

¿Se puede seguir reduciendo la siniestralidad? Desde RACE creen que sí. La suma de esfuerzos por parte de todas las instituciones, así como la toma de medidas encaminadas al incentivo de la renovación del parque y la inversión en infraestructuras, ayudaría a reducir la siniestralidad. En este sentido, colocar a la Seguridad Vial de nuevo como prioridad en la agenda política y de los medios de comunicación ayudaría a conseguir el objetivo de reducir los accidentes.

La formación, clave en la reducción de los accidentes
La distracción es la primera causa de mortalidad vial en España, y que afecta tanto a usuarios de vehículos como a peatones: no prestar atención al tráfico aumenta el riesgo de impacto, salida de vía o atropello. O cuestiones como la fatiga al volante, entre las primeras causas de accidentalidad en carretera... Mejorar la formación supone, por un lado, concienciar a todos los usuarios de la vía, ya sean conductores o peatones senior en las ciudades. Por otro, la formación en la conducción, mejora la respuesta ante un imprevisto en la vía, mejorando la reacción.

Esta formación permitiría reducir, a su vez, el número de accidentes laborales relacionados con el tráfico, como los que se producen al ir o al volver del trabajo, o durante la jornada laboral. Mejorar la formación es hacer conductores más seguros y responsables.

Mejora de la inversión en las infraestructuras
España cuenta con una red de carreteras de 165.593 Km., de los cuales 26.038 Km. son de la Red de Carreteras del Estado (RCE), con el 51,6% del tráfico; 71.385 Km. de las Comunidades Autónomas, con el 42,6% del tráfico; y 68.174 de Diputaciones, con el 5,8% del tráfico restante. Centrándonos en cómo han evolucionado las inversiones en mantenimiento de estas vías del 2010 al 2012, el presupuesto ha descendido de 2.437 millones de euros en 2010 a 1.775 millones en 2012, lo que supone un 27% de reducción. Según el titular de la vía, el descenso ha sido del 36% en el caso de Diputaciones y Cabildos, seguido del 26% para la RCE y del 24% en las CCAA.

El Informe EuroRAP 2014, en el que participa el RACE, concluyó que un 9,54% de los tramos de la Red de Carreteras del Estado presentan un riesgo alto o medio-alto, son un total de 132 tramos que alcanzan los 1.921,5 kilómetros catalogados como de riesgo elevado, de los cuales 38 tramos que alcanzan los 472,7 kilómetros son de riesgo alto, los conocidos como "Tramos Negros".

Renovación del parque y mejora del mantenimiento
Según los datos de la DGT, el parque de turismos en España tiene una media de 10,9 años, que aumenta cuando se trata de vehículos implicados en accidentes con víctimas, superando los 12 años de antigüedad. Incentivar el parque con los planes PIVE, mejora la seguridad de los vehículos, reduce las emisiones y baja los consumos.

Por otro lado, se sitúa el mantenimiento del vehículo, con especial atención al estado de los neumáticos. Una de las conclusiones del informe presentado por el Observatorio Español de Conductores (DUCIT) señalaba que, por culpa de la crisis, el 70% de los automovilistas españoles habían reducido los gastos en partidas tan importantes como el mantenimiento del vehículo, las reparaciones, el uso de autopistas de peaje, el cambio de neumáticos (una de cada cuatro ha tenido que retrasar la sustitución de las ruedas), o las coberturas del seguro.

Retos ante el 2015
Desde el RACE piensan que queda mucho por hacer. Si queremos seguir reduciendo la siniestralidad, y mejorando la movilidad, se pueden incluir en la agenda cuestiones como:

- Potenciar el Plan PIVE, para mejorar y rejuvenecer el parque automovilístico español, lo que reduce las emisiones y mejora la seguridad y la protección de los ocupantes.
- Mejorar la investigación, tanto en I+D+i como en conocer los hábitos y costumbres de los conductores españoles.
- Reducir el IVA en los sistemas de seguridad que salvan vidas, que no sea un lujo tener sistemas que reducen el riesgo de tener un accidente (seguridad activa) y de sufrir lesiones (seguridad pasiva), así como los elementos de retención y protección.
- Mejorar la seguridad vial entre mayores y pequeños, como los usuarios más vulnerables en las zonas urbanas.
- Aumento en la inversión en infraestructuras, ya sea en la creación de nuevas vías (como carriles bici), el mantenimiento y el reasfaltado, la iluminación, la limpieza o la conservación de las señales de tráfico.
- Mejorar la formación al volante, ya que de esta manera se tiene más consciencia de los riesgos y de las consecuencias de circular sin seguridad, y potenciar la formación laboral y la mejora de la seguridad en los desplazamientos in itinere y en misión.
- Establecer la Seguridad Vial como prioridad social, ya que aún son miles las familias que sufren las tragedias de los accidentes de tráfico, con especial atención a las víctimas.
- Estas medidas son una muestra de las prioridades que el RACE propone en Seguridad Vial, que requieren del esfuerzo y la coordinación de todos los organismos implicados, ya sea a nivel estatal, autonómico o local.

| Fuente: RACE | Alcance: España