7 may. 2014

Seat se escaopa corriendo de China


¿Por qué las marcas hacen tanto alarde de sus logros, repitiéndolos hasta la saciedad, pero cuando fracasan intenta meter la cabeza bajo tierra y qu enadie se entere? Siempre me ha llamado mucho la atención sobre esta forma de actuar de las multinacionales. El último ejemplo de esto que os contamos lo tenemos en Seat, la cual no hacía mucho tiempo anunciaba a bombo y platillo su entrada en el mercado chino, e incluso lanzó fotos "despidiendo" a sus coches en el puerto de Barcelona cuando se decidió ponerse a vender allí su Ibiza.

Pero los chinos no han respondido de la misma forma, y sus ventas en el país asiático fueron ridículas (179 coches en el primer trimestre de este año). Así que Seat ha decidido dar por terminada su aventura china y salir del país, intentando vender lo más pronto posible las unidades de coches que quedan en stock para no tener que traerlas de vuelta.




En sus concesionarios se venderán ahora modelos Volkswagen, que se venden mucho mejor. Y no es que los chinos prefieran los Volkswagen por su pedigree (que también) sino que, y a diferencia de aquí -donde los productos chinos o los fabricantes extranjeros pueden vender bajo las mismas condiciones que los locales- en China se prima mucho más la fabricación local, y dado que Volkswagen tiene fábricas sobre el terreno, sus coches resultan más baratos que los importados de Seat. Y claro, el cliente chino no es tonto: un Seat no deja de ser a día de un Volkswagen "remarcado", y ante el mismo producto pero a un precio más barato, pues compran el que menos daño hace a sus bolsillos.

| Redacción: Revista Coche | Alcance: China